Archivo

Archive for 15 julio 2017

Los costes de una inadecuada selección de personal

welding-2262745_1920A estas alturas del partido y con la que está y ha estado cayendo, los líderes de las empresas y organizaciones deberían ser conscientes de que su recurso más importante son las personas y su talento y que el esfuerzo para contar con los mejores no es un coste, sino una inversión.

Podríamos pontificar largo y tendido sobre esto y sobre cómo atraer y retener el mejor talento para la empresa, pero prefiero enfocar esta breve reflexión hacia un aspecto que cualquier CEO o Gerente entienden y consideran imprescindible, la reducción de costes.

Un adecuado proceso de incorporación asegura la disposición de personas motivadas que estarán dispuestas a darlo todo por la empresa. Esto se traduce directamente en una reducción de los costes por absentismo, en un aumento de la productividad y en una reducción del tiempo ocioso, además de que, al ser más responsables con su trabajo, serán menos propensos a sufrir accidentes laborales y a cometer cualquier tipo de abuso contra la propiedad. Un trabajador motivado significa también economía en términos de costes laborales como despidos, indemnizaciones o demandas.

Con la crisis, muchas empresas redujeron costes, siendo uno de los departamentos más afectados el de Recursos Humanos y en especial el área de reclutamiento y selección de personas. Por desgracia, algunas decisiones suponen costes mayores de los que puedan llegar a ahorrar.

La poca oferta y la alta demanda del mercado laboral ha generado una creencia errónea sobre la facilidad de contratar, pero eso no es y nunca ha sido así. Un adecuado y profesional proceso de incorporación de personas es fundamental para crear un equipo competitivo y aportar valor a la empresa, por lo que debe ser una prioridad estratégica para cualquier empresa y mucho más en aquellas donde se hace precisa una alta rotación de personas.

Pero para hacer más evidente esa realidad, analizaremos a continuación las principales consecuencias de una mala o inadecuada selección.

Genera insatisfacción en la persona. Si se selecciona personal sin tener en cuenta las competencias necesarias para cubrir el puesto o los valores de la empresa, casi seguro que surgirán problemas de adaptación e integración.

La mala selección también propicia un aumento de la rotación. Esta inestabilidad del personal provoca una mayor inversión de tiempo y dinero en el entrenamiento de los nuevos empleados y, además, una pérdida de productividad ya que durante este periodo no se rinde al 100%. Sería como estar cultivando en un campo infértil.

Ocasiona un empeoramiento del clima laboral. Las emociones se contagian y si contamos con personal que no está satisfecho o que no se adapta al puesto puede llegar a contaminar el clima de la compañía. Incluso, si se contrata a una persona que no tiene las capacidades necesarias y no consigue nunca hacerlo bien, pueden surgir diversos rumores que afecten al ambiente laboral.

Obviamente, si contamos con personal sin las aptitudes y actitudes necesarias para el puesto, el rendimiento disminuirá y con ello la producción. Este problema puede ser dañino para la empresa y/o para los colaboradores. Para la empresa puede suponer un coste económico y para los colaboradores no terminar los proyectos a tiempo o hacerlo con calidad poco satisfactoria.

Si se contrata personas que no se adecuan al perfil del puesto, los costes en formación/capacitación aumentarán. Es importante conocer bien el puesto y, a partir de ahí, definir las competencias necesarias para un buen desempeño. Una vez definidas hay que detectarlas en el proceso.

Por último, una inadecuada selección hará preciso, en muchas ocasiones, la desvinculación de la persona incorporada y el inicio de un nuevo proceso con los retrasos, costes y dificultades que eso entraña.

Algunas empresas estiman que el impacto negativo de una plaza vacante puede valorarse multiplicando entre 3 y 5 veces el salario de la persona durante el tiempo que la posición no está cubierta. Cuanto más crítica es la función dentro de la organización, mayor es el efecto multiplicador de la pérdida.

Los costes del reclutamiento que cualquier empresa debe contemplar son: Gastos en software de reclutamiento, redes sociales y anuncios de contratación; coste del tiempo invertido en el proceso de selección; honorarios del reclutador interno o agencia de selección externa; coste de entrenamiento y aprendizaje de las nuevas contrataciones y finalmente pérdida de productividad por vacantes.

Ante esas premisas, queda demostrado que el proceso de incorporación de personas debe ser realizado por profesionales expertos, reduciendo costes y redundando en numerosas ventajas para la empresa.

Disponer de esos servicios profesionales enfrenta a la dirección de la organización a tener que decidirse por un servicio interno, que podrá ser o no rentable en base al número de incorporaciones que se produzcan, o la externalización de esas funciones. Conseguir un socio externo que conozca la empresa, su entorno y sus necesidades y sea capaz de ofrecer un servicio profesional, versátil y ajustado en costes puede representar una clara ventaja competitiva.

Bartolomé Zuzama Bisquerra. Valladolid, 15 de julio de 2017

 

Anuncios
Categorías:Uncategorized
A %d blogueros les gusta esto: